Rosa Roselló, experta en belleza: “El flequillo de los 70 sienta bien a todo tipo de rostro porque suaviza y equilibra las facciones”


No siempre hace falta sacrificar la melena para refrescar el estilo cuando llega septiembre. Salir de lo cotidiano inspira un “borrón y cuenta nueva”, y el flequillo es uno de los recursos más efectivos para dar al look un aire nuevo.
Se puede cortar de muchas formas distintas, pero hay una en concreto que sienta bien a cualquiera: inspirado en los años 70 y popularizado por iconos como Brigitte Bardot o Jane Birkin, hoy se reinventa en versiones como el cortina o los shadow bangs. Como explica Rosa Roselló, experta en belleza de Druni, es un flequillo que “sienta bien a todo tipo de rostro porque lo enmarca de forma suave y elegante”.
El flequillo cortina fue, en materia capilar, el protagonista indiscutible de la década de los 70. Según Rosa Roselló, los flequillos de esta década “enmarcan el rostro de forma suave y elegante”. Explica que generalmente son bastante largos y se dividen por la mitad, o se llevan ligeramente hacia un lado para mezclarse gradualmente con el resto del cabello. También sugiere llevarlos desordenados o al estilo Bardot para dar al look un estilo suave y bohemio. Le gustan porque requieren poco mantenimiento: son flequillos que pueden crecer fácilmente varios meses antes de que sea necesario volver a pisar el salón.
Pedro Moreno, estilista capilar y Education Manager de Jean Louis David, recomienda el flequillo Birkin (inspirado en Jane Birkin) a quienes buscan naturalidad y un acabado suave. Sostiene que llevarlo ligeramente abierto aporta un toque juvenil, enmarca la mirada y suaviza los rasgos sin recargar el rostro. “Es un peinado que funciona muy bien tanto en melenas más largas como en cortes más cortos y que es fácil de adaptar a nuestro cabello, según su densidad”, apunta. A su compañera Ana Martínez le resulta rejuvenecedor: a su juicio, “suaviza los rasgos sin recargar, adaptándose al movimiento natural de la melena”.
También el shadow bang ayuda a suavizar las facciones y equilibrar el rostro de forma versátil. Según Charo García, directora de Ilitia Beauty & Science en Balmaseda (Vizcaya), inspirados en el flequillo de Jane Birkin, “son una versión más suave y larga del clásico flequillo birkin”. La experta explica que este estilo “se caracteriza por su capacidad de enmarcar el rostro de manera sexy y sutil, con mechones que rozan las pestañas y añaden un toque de misterio y sofisticación al look”.
Por eso resulta una buena opción si se busca un look menos estructurado pero igualmente llamativo. “Lo mejor es dejar que el flequillo crezca un poco para lograr ese efecto sombreado que es tan sensual y moderno.”
Aunque cada una de las modalidades mencionadas tenga sus particularidades, todas derivan de ese flequillo setentero que, en palabras de Roselló, ofrece cinco beneficios fundamentales: enmarca el rostro sin endurecer las facciones, permite suavizar una mandíbula marcada, equilibra una frente amplia, alarga visualmente un rostro redondo y pone el foco en la mirada.
Por estas razones, este flequillo queda bien a todas. La clave está en adaptar su longitud, apertura, densidad y movimiento a cada rostro, porque el flequillo que más favorece es el que ha sido diseñado para crear el efecto óptico adecuado en cada caso. Sandra Brune, de Ghd, lo tiene claro: “Un flequillo bien trabajado actúa como un aliado para suavizar los rasgos e iluminar la mirada”. Y subraya la importancia de la técnica de secado para lograr este efecto.
Nota creada con asistencia IA
Fuente: www.clarin.com



